Por desgracia tenemos lo que nos merecemos. Ante nuestra pasividad y falta de reacción, la clase política y judicial campa a sus anchas en este su cortijo llamado España. La clase política y judicial que tenemos es la que nos merecemos por seguir apoltronados en nuestros butacones esperando a que otros cambien el mundo, y el mundo lo tenemos que cambiar nosotros mismos y no esperar a que otros nos lo cambien.
Un buen ejemplo de ello es Juan José Cortés, padre de la difunta Mariluz Cortés, que tiene que aguantar, al igual que muchos de los locos que queremos cambiar el mundo, que la muerte de su hija vale sólo 1.500,00 €, qué vergüenza. Esta generación de políticos y jueces son, en su mayoría, esos jóvenes rebeldes que se alzaron contra la dictadura franquista y que ahora han instaurado su propia dictadura, la de la Democracia, esa que nos obliga a no hacer para no herir sensibilidades, a no decir para ser políticamente correctos, a no actuar para no ser reaccionarios, a no pensar diferente para no ser revolucionarios…
Lo siento mucho Juan José, un abrazo a tu padre y a tu esposa y hermanos. Actuad con la cabeza fría ya que lo que nos pide a todos el cuerpo es a un alzamiento nacional para que se enteren de una puñetera vez estos miserables que nos gobiernan: jueces y políticos, quién tiene la sartén por el mango, y no son precisamente ellos.
¡Ánimo y adelante! Estamos con vosotros.
Vamos a declarar el año 2.009 como el año de rebelión popular, nos negaremos a pagar impuestos y se van a enterar de lo que vale un peine. ¿Te apuntas?


